El nombre de este proyecto, El Circo en Llamas, es una referencia a Enrique Lihn. La primera compilación de sus textos críticos, editada con ese título en 1997 por Germán Marín, lleva el siguiente pie: "una crítica de la vida". Para Lihn su escritura literaria y su escritura crítica eran, como dijo varias veces, la misma cosa: una forma de crítica radical de la vida. Pero este nombre alude también a la situación en que la difusión de la creación literaria y el quehacer crítico se encuentran en nuestro país, a la escasez de espacios y a la precariedad de medios. Uno de los países del mundo donde leer es más caro, donde los niños no leen o no entienden lo que leen. Un país que no termina de salir de esa historia larga de pobreza cultural que se inició con las piras de libros en las calles al inicio de la dictadura y que ha continuado hasta hoy. Reducida la literatura a una existencia marginal en una sociedad donde el consumo ha ido imponiendo sus términos y su lógica anticultural, el circo hace un buen tiempo que está en llamas, podríamos decir.

Sin embargo, paradójicamente, la literatura nacional no solo ha subsistido a este difícil escenario, sino que ha proliferado. La confluencia de autores de varias generaciones, además de una interesante diversidad de escrituras y miradas, han compuesto una trama vital y extensa. El movimiento de editores independientes ha sido clave también para darle expresión y circulación a esa producción copiosa y en varios casos valorada internacionalmente.

En este contexto, la necesidad de reforzar los espacios de recepción crítica es fundamental. Responder a esa vitalidad creativa y editorial potenciando una red plural de colaboradores que se haga cargo de las tareas que siempre han definido la actividad crítica: poner en valor la producción literaria, promover su conocimiento y lectura, inscribir los textos en el panorama más amplio de la tradición, establecer relaciones de sentido que amplíen y multipliquen los ángulos posibles de lectura.

El Circo en Llamas es un espacio abierto a la imaginación crítica. A la crítica de la vida, como quería Lihn, desde la literatura en todos sus géneros y posibilidades. Un espacio de confluencia y comunicación a través de los textos y sus reverberaciones. Una invitación a leer y a escribir, a pensar y a dialogar. 

 

 

Produce: 
Fundación A Cielo Abierto

Equipo de trabajo: 
Rafael Cuevas, Javiera Espinosa, Rodrigo Hidalgo, Sergio Muñoz, Jaime Pinos y Andrés Urzúa