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  • El Circo en Llamas

“EDITORIAL NIÑO FESTIVAL”

Entrevista a Rayén Ramírez Graf, creadora de Editorial Niño Festival /@editorialninofestivalchile Por Rodrigo Ratón Hidalgo y Marian Lutzky

Rayén junto a Poli Roa


Cuando decidimos comenzar a hablar de LIJ en El Circo en Llamas, e invitamos a Marian Lutzky a nuestra red de colaboradoras, una de las muchas iniciativas de las que nos contó fue la Editorial Niño Festival, una editorial creada y conducida por una niña: Rayén Ramírez Graf.


Todo comenzó cuando Marian, que es profesora y vive en Valdivia, detectó a una escritora que es alumna suya, Leonor Rivas, una niña que escribe maravillosamente, y que participó en una convocatoria y quedó seleccionada para ser publicada en un libro antología. Así Marian se enteró de la existencia de Rayén Ramírez Graf, la niña de 11 años gestora de este proyecto: Editorial Niño Festival.


Tras agregarla en Instagram, @editorialninofestivalchile revisamos las entrevistas, noticias e historias que dan cuenta del proyecto en su perfil. Establecimos contacto, nos presentamos y pedimos concretar una entrevista, la que se realizó por zoom gracias a la intermediación de Úrsula, la mamá de Rayén. Esto es algo de lo que Rayén nos contó.


Yo creo que todo partió cuando fui chiquitita porque mi mamá me leía cuentos todas las noches. Y mi hermana cuando yo tenía como 5 años, ella me enseñó a leer me hacía clases en la casa, porque yo me vine para el campo y no entré a un jardín ni a la escuela y mi hermana me enseñó a leer y escribir, agarraba unos libros y era bastante divertido, empezaba a leer, en casa hay un estante lleno, libros de anatomía, de partes del cuerpo, o cuentos con Hansel y Gretel, bien antiguos, y en el colegio cada mes había que leer un libro. A mi amiga a veces le cuesta leer y yo la ayudo, leemos juntas los libros que le dan en el colegio. Nos ayudamos leyendo juntas.


Antes de comenzar la editorial, y lo que me inspiró a hacerla, fue que yo hice un pequeño cuento, era un cuento chiquitito, que lo había hecho en el computador, y buscamos y buscamos dónde imprimirlo y cuando llegó a mis manos, fue como “ya, tenemos que hacer esta editorial”. Ese cuentito se llama “El camino de monedas”, y hicimos sólo dos copias del libro, el que regalé y el que me quedé yo. Yo estaba escribiendo y buscando inspiración, recorriendo mirando en mi casa las cosas, y me fijé en una cajita que no sabía qué tenía adentro y al abrirla encontré que tenía monedas antiguas y de otros países. Y ahí empecé a escribir y fui agarrando el tema. Entonces se trata de un duende que vivía con su mamá e iba a recoger monedas en un camino que había encontrado que estaba lleno de monedas, un día escucha a su mamá que lo llama y él se asusta, y cuando quiere ir a ver qué le pasa, de repente oye una voz que le dice si te mueves nunca más podrás sacar monedas de este camino, y él estaba entre seguir recogiendo ese dinero o ir a ayudar a su mamá, estaba como en ¡ay, ¿qué hago?! Y dijo No, no, mi mamá es primero! ¿Estás seguro? Esa voz de ese ser lo trataba de convencer de que el dinero era mejor. Pero ahí él se avispó y fue a buscar a su mamá. Y al final puse algo que decía “No te dejes llevar por el dinero porque puede tomar el control de la situación.”


Partí escribiendo ese cuento chiquitito, que se lo dediqué a un niño pequeñito para que aprendiera a leer. Y ahí yo dije oh, a mi me gusta mucho escribir. Y caché que había escrito hartos como poemas chiquititos y unos cuentos, y ahí me di cuenta que pueden haber hartos niños que también les gusta escribir cuentitos o libros, poemas. Entonces ahí decidí hacer una editorial para poder publicar los libros de niños pequeñitos, que sea como más fácil sacar sus libros e imprimirlos. De ahí dije deberíamos hacer un proyecto para poder sacar un libro con hartos niños. Primero hice una convocatoria para dos escuelas pero como que no nos pescaron mucho. Después me junté con Poli (Roa) de @CartoneraHelechoDe y ella me dijo que podíamos sacar el concurso más grande, para toda Latinoamérica, yo quedé impactada, pensar que tantos niños se podían sumar al proyecto. Y comenzamos con la convocatoria, tiramos unos posters por Instagram y unos días después cuando me dijeron que llegó el primer cuento yo estaba muerta de emoción, cuando llegó el plazo, cuando estuvieron todos los cuentos fue muy emocionante.


Tengo un amigo que vive cerca, otra amiga que nos juntábamos todos los días y de hecho es mi vecina, y tengo harta confianza con ellos, he visto que les gusta leer y también escribir así que cuando les dije de ser jurados, al tiro dijeron que sí. Me gusta leer mangas de animé, son muy divertidos, y a mis amigos también les gusta, compartimos ese gusto. Leí La invención de Hugo Cabret (de Brian Selznick) y lo encontré demasiado bueno, en el colegio también nos pasaron unos cuentos de terror, yo pensé que me iba a morir porque soy demasiado miedosa, y me gustaron, me gustan esos cuentos antiguos como clásicos. Me gustó de las princesas de Disney, Mérida, porque era guerrera. Y el manga animé que es como una comunidad.


Hubo harto trabajo. Primero empezaron a llegar los cuentos y al tiro los fuimos leyendo, de ahí llegó el pazo y me junté con dos de mis amigos para que seamos como jurado y elijamos los que iban a quedar seleccionados, empezamos a leerlos y estuvimos como una semana haciendo eso. Cuando terminamos de leer nos juntamos en una reunión por zoom y empezamos a hablar lo que más nos gustó de cada cuento, íbamos viendo cuál tenía más emoción, la manera de escribirlo, fue muy bonito porque los niños habían puesto harta emoción en los cuentos, y nos enfocábamos bien en cada cuento para ver sus pequeños detalles, la historia, la trama. Por ejemplo, hay un cuento que me llamó la atención, se llama “El último amor de Emy”, no me acuerdo si es de Santiago o de afuera, es demasiado emotivo, mi mamá lo leyó y se puso a llorar, y lo había escrito cuando tenía 8 o 9 años. Conversamos y ahí fuimos viendo cuáles fueron los seleccionados, quedamos como ay qué bonito va a quedar este libro, qué lindo hacer esto. Cuando los elegimos vimos que algunos ya tenían sus ilustraciones y otros que no estaban ilustrados, entonces decidimos hacer una convocatoria para niños ilustradores de Latinoamérica y ahí fueron llegando y de repente vimos en un correo que nos mostraban sus trabajos para seleccionarlos, y quedé en shock porque había una niña que hacía animé entonces la elegí al tiro porque sus dibujos eran demasiado bonitos, y después me encontré con una niña que hacía acuarelas, que quedé enamorada de sus acuarelas tan bonitas tanto detalle y ahí fuimos eligiendo para qué cuento cada ilustradora, por ejemplo había un cuento que se trataba de la niña de las flores entonces se lo pasamos a la que hacía acuarelas porque tenía la pinta de ser de acuarelas. Fue muy bonito el trabajo, colaborar con mis amigos, elegir los cuentos, ver quiénes iban a hacer las ilustraciones, y la verdad es que yo todo el rato estaba muy emocionada porque estaba pensando que ya pronto íbamos a sacar el libro.


Rayén nos cuenta finalmente que hay mucho trabajo en su horizonte, que por suerte para eso siempre cuentan con el apoyo de Poli Roa y @Cartonera.HelechoDe. Dice que van a hacer algunos adelantos por redes sociales, por Instagram, con la portada del libro, fragmentos de algunos de los cuentos y las respectivas ilustraciones, de manera de anunciar el lanzamiento del libro en físico, que ojalá puedan hacerlo pronto, con la intención además de dejarlo en alguna librería. Y además ya están pensando cómo hacerlo para lanzar una segunda convocatoria. La emoción la desborda. Qué podríamos decir, sin duda alguna, Rayén está En llamas.


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