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  • El Circo en Llamas

HE AQUÍ EL LUGAR EN QUE DEBES ARMARTE DE FORTALEZA

Ensayos de crónica filosófica de Lucy Oporto Valencia


Las imágenes del convulsionado devenir, en el presente histórico de este Chile que termina de perderse, se muestran como irrupciones fragmentarias y estentóreas, aunque continuas, de un acontecer mayor e invisible largamente incubado como desde fronteras inhumanas, pero muy difícil de descifrar: una vasta brotación de lo siniestro –no un estallido espontáneo, primaveral y carnavalesco– unida al avance de una instintividad sin espíritu, que se hicieron patentes con ocasión de los eventos de octubre de 2019.


He aquí el lugar en que debes armarte de fortaleza. Ensayos de crónica filosófica, de Lucy Oporto Valencia, reúne trabajos elaborados entre 2014 y 2021. El título remite al Canto XXXIV del Infierno, según La divina comedia de Dante Alighieri, marcando así una continuidad con Los perros andan sueltos. Imágenes del postfascismo (Editorial USACH, 2015). El eje de la presente obra, en cuanto imagen y experiencia, se concentra en la ruina, el espíritu y la búsqueda de la cifra de Dios.



EPÍLOGO

La cifra de Dios


Hordas y vómitos, humanidad terminal en el límite imposible de un abismo impregnado de sangre asperjada. Decapitaciones sin sepultura en celebraciones inicuas y ritos inferiores de intensidad sombría.


Es la hora del abismo de carne, cuya potencia invisible transporta al ídolo crepuscular de la horda por calles inmundas: el perro infernal proveniente de un cráter indiferenciado y sin Dios, apagado desde antes del principio. Raíz invertida del tiempo a la deriva que incuba el exterminio de la vida oculta e irradiante.


Instintividad sin espíritu: pozos sin alma. El futuro silencioso se despeña oblicuamente, en busca de una cifra que confiera una estructura y una imagen al hundimiento final de lo humano en el centro de la lujuria sangrante, la maldad enconada y vitoreada, la peste en su proliferación larvaria de monstruos y cicatrices estelares.


La cifra busca la luz en la luz que ilumina la obscenidad de una disolución abismal, enorme y gutural, cuyos cantos de devoramiento levantan encrucijadas de explosiones y cuchillos.


Así los lenguajes eclipsan, celebrando el derrumbe de antiguas cúpulas y la profanación de altares, como en una interminable misa negra oficiada por bestiales adoradores de perros.


Negra incubación o aborto estelar.


La cifra de Dios se busca a sí misma. O es buscada por Dios mismo. O es el abismo inefable que busca mostrarse en su verdad fundamental, obscena y mortal: una última perdición o un inicio infinitesimal imposible.


Hordas, vómitos, escupitajos, excremento y orina. Fuego y ceniza. Graves sonidos arcaicos y guturales. Ritos de oscuridad cavernosa con decapitaciones y abertura de cuerpos, mareas celestiales de sangre subyacentes al devenir, latentes como la maldad de la horda y su execración del Espíritu.


Fuego negro que arde, pero no ilumina.


Si acaso una mirada incólume, un amor tardío, un silencio noble y gentil, una palabra profunda. Y un trasunto de realidad descifrado para un alma en suspenso que siquiera se postrara exánime.


La cifra de Dios es la puerta del abismo, la escena final de una estructura y un orden invisibles, cuya luz en la luz revela el horror de un excedente indescifrable: lo absoluto monstruoso e invertido.


Pero hay transcursos paralelos, cuyas extrañas desviaciones, encrucijadas y laberintos conducen a la necesidad de ingresar al misterio contenido en la cifra: un corazón de intrincadas raíces, líneas, mansiones, niveles y configuraciones otras, en lenguajes arcaicos y futuros como jeroglíficos dotados de conciencia, cuerpo y puertas irradiantes.


Un triángulo de sangre latente. Un astro de luz crepuscular. Y una cruz.

Dios engendra la cifra. La cifra engendra a Dios. El inefable abismo engendra la conciencia. La conciencia acrisola y conjura a la horda.


La corrupción y el envilecimiento de lo humano devienen excremento y desecho de su instintividad sin espíritu: puertas oblicuas, galerías y horrores secretos incuban carnicerías interiores, decapitaciones, devoramientos y fuego negro expandiéndose como la peste.


Mas la cifra de Dios es Dios mismo: el fundamento, el término absoluto y el exorcismo crucial. El único poder y la única gloria.



LUCY OPORTO VALENCIA (Viña del Mar, 1966)

Escritora. Doctoranda en filosofía PUCV (2019)


Autora de Una arqueología del alma. Ciencia, metafísica y religión en Carl Gustav Jung. Editorial USACH, 2012. El Diablo en la música. La muerte del amor en El gavilán, de Violeta Parra. 1ª edición, Altazor, Viña del Mar, 2008. 2ª edición, corregida y aumentada, Editorial USACH, 2013. Los perros andan sueltos. Imágenes del postfascismo. Editorial USACH, 2015. La inteligencia se acrecienta en la Nada. Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, 2016. Cine, humanismo, realidad. Textos reunidos, de Sergio Salinas Roco. Tres volúmenes. Introducción, compilación, transcripción y notas críticas, a cargo de Lucy Oporto Valencia. Editorial USACH, 2017.



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