Buscar
  • El Circo en Llamas

TRAINING #1: PIEZA AMOBLADA

Actualizado: 30 de dic de 2020

Una lectura sobre Pieza amoblada (Editorial Cuneta, 2019), de Valentina Vlanco.


By Rodrigo Ratón Hidalgo

"Pieza amoblada es una novela que sorprende por el buen control del ritmo y la estructura. Además de bien escrito, logra engancharte, no te suelta, dosifica los progresivos giros sin sacrificar verosimilitud y aún al final, liquida con esperanzador remate".

Ordeno la información de que dispongo, dejo los elementos sobre la mesa. Sé que es el debut de su autora, Valentina Vlanco, que es muy joven, que estudió Derecho en la Chile y Letras en la Ponti. También sé que Galo Ghigliotto tiene en general muy buen catálogo y olfato con Editorial Cuneta. Además confío en el criterio de quien me vendió el libro, Carlos Cardani, que me lo recomendó con entusiasmo. Entonces busco en la red más información sobre Valentina Vlanco y me encuentro con una entrevista que lleva por título: “Es difícil ser sorora todo el rato”. El periodismo me rechaza como una madre decepcionada. No nos llevamos, no me acomoda como aproximación.


En cambio, si vuelvo al libro, mi antiperiodista interior se regocija: los medios de comunicación juegan un rol en la novela, cumplen su arquetípica función de provocar el morbo, se exhiben sin pudor, cizañeros, descarnados, impertinentes, irrespetuosos, son la prensa amarilla, la televisión sensacionalista. Las mujeres que protagonizan esta historia salen en la tele, se ven a sí mismas en la tele. Y responden hechas carne viva ante la insistencia inhumana de la cámara que espera lágrimas de sangre sin dejar de percutir con insidia: ¿Tienes algo que decir, quieres enviar un mensaje a alguien, Pía?


Yendo al grano me voy a permitir lo que en aras de sembrar el deseo y de provocar al lector no siempre me permito: voy hablar de la novela como si usted ya la hubiese leído. O sea que haré un spoiler total. Queda advertido. Cito:


Cuando los hijos se van, las casas se hinchan como cuerpos muertos en el agua. / Pedazos de tierra donde no crece hierba que espante el hambre… / Ha venido el sol a abrir las ventanas del día. Ha despertado las formas y los colores como quien despierta a un niño dormido. / El día se persigna la alta frente por costumbre.


Mi pedagogo interior habla: ¿ven cómo compone imágenes? Vemos la casa húmeda y fría, con olor a ahogado. La definición de una tierra yerma: una reunión de palabras áridas donde la acción de los verbos (no crece, que espante) seca la humedad de sus compañeras (tierra, hierba, hambre). ¿Ves cómo crea imágenes que son atmósferas? Mira cómo describe las mañanas haciéndolas actuar. El evaluador, el jurado interior: a esto me refiero cuando digo riqueza y manejo de los recursos narrativos formales, proyectivos y descriptivos, ponte tú.


Nótese cómo construye no solo un habla propia que identifica a cada personaje, sino que además ese habla lo describe psicológicamente al referirse a cosas no centrales, recordando anécdotas de tercer o cuarto orden: El año en que dejé de creer en el viejo pascuero porque uno de los amigos de Pedro me dijo. El mismo amigo de Pedro que me agarré varcias veces depués de adolescente. El mismo amigo de Pedro que me tiré una vez ya de grande. Creo que ahora es abogado. Me lo imagino viendo las noticias y diciendo conchetumadre, esa es la hermana del Pedro. Conchetumadre, la hermana del Pedro se volvió loca, Trinidad mira, porque así me imagino que se llama su esposa, Trini a la hermana del Pedro se le peló un cable.


Lo interesante es que además de poder distinguir cómo hablan cada una de ellas, luego vamos viendo cómo en sus hablas también confluyen, cómo se van mezclando sus voces, asemejándose gracias a la voz omnisciente que relata, y al efecto de la voz en off que es la prensa, a la que se refieren constantemente y con la que dialogan, logrando una atmósfera saturada, como un set caluroso de tan iluminado y lleno de cables de cámaras y micrófonos.


Pieza amoblada es una novela que sorprende por el buen control del ritmo y la estructura. Además de bien escrito, logra engancharte, no te suelta, dosifica los progresivos giros sin sacrificar verosimilitud y aún al final, liquida con esperanzador remate. La acción está al borde de parecer exagerada, roza cierto barroco almodovariano, pero se contiene y logra un desenlace con los brazos en alto. La sororidad justamente es la que se retuerce o da vueltas y se reinventa en sus personajes, en elaboradas y hasta controvertidas formas, en rizoma. Lo que nos deja en vilo es la delicada, incómoda y hasta perturbadora complicidad de las tres mujeres que conforman este triángulo escaleno sobre la maternidad. Son dos madres que no paren pero crían. La más vieja, Teresa, se crió como hija de nana y se convirtió a su vez en nana, y como tal crió a los hijos de su patrona. La segunda, Sara, también cría sin parir, pero es más bien una mujer que sufre no haber podido dar a luz y en su obsesión por ser madre, asume la crianza del retoño de Pía, la joven amante de su marido. Y lo que se desliza con sutileza maquiavélica, es que acaso estas dos mujeres coincidieron y confabularon para que esa joven amante se les cruzara en el camino y aceptara parir pero no quedarse con el hijo. Una chica fértil, en la flor de la vida, dispuesta a un trato así de cómplice, capaz de un gesto tan magnánimo como desinteresado. No, no es así tampoco. Acaso le tendió una trampa el destino. Una chica frágil, desorientada, jovencilla incauta que pasa casi levitando por un momento lábil de la vida, y que víctima de los deseos ajenos y de su propia inmadurez o ingenuidad, da a luz y termina aceptando un trato sin nada más que su libertad a cambio, enfrentando el peso social y hasta la condena de su propia madre. Contra todo lo que la audiencia espera escuchar, entrega al niño que ha parido. Le piden: déjamelo, yo te lo crío. Y responde: te lo entrego, es tu hijo, o al menos es el hijo del que fuera tu marido. La novela propone una curiosa y hasta torcida forma de solidaridad o al menos de confluencia entre estas tres mujeres, que enfrentan la maternidad de una de ellas como cómplices de un delito.


Detrás entonces está la maternidad como imposición social para toda mujer “que se precie de tal”, la maternidad no deseada en adolescentes o víctimas de abusos, y la asumida pero sin reconocimiento por las nanas o criadas. En un contexto en que las series de televisión y las plataformas digitales han puesto de moda a Margaret Atwood y sus distópicos “Cuentos de la criada”, este libro aterriza y acaso sugiere valientemente una posible realidad de múltiples caras, todas ocultas. En un país como el nuestro, en el que miles de niños son judicializados y enviados al Sename luego de ser “rescatados” o casi “arrancados” de familias destruidas por la marginalidad, el alcohol, las drogas, la prostitución y la cárcel, niños abusados en sus casas, sin padre ni madre, niños como los de toda la infancia de nuestra historia, con piececitos azulosos de frío, en que la madre soltera y el huacho son dos claves insoslayables de la identidad nacional, mientras la publicidad canta sonríe sonríe mamá; ciertamente son posibles muchos tipos de relaciones, confluencias y alianzas del más diverso tenor o calibre ético, pues aunque no se vea como la cordillera por donde siempre sale el sol, hay un mercado de vientres, hay partos que se esconden y hay bebés que se tranzan. Pero gruesa y añosa es la capa del poder que cubre esos hechos, y tiene todos los santos en la corte, poder económico, eclesial y judicial, y hasta es famosa su chapa de negocio familiar, democratacristianamente protegido.


Raya para la suma, como decía mi maestra: Pieza amoblada es una excelente primera novela de Valentina Vlanco, aguda y audaz, contingente, que invita a mirar de nuevo la maternidad como un hecho social que pesa y gravita mucho más allá de las personas involucradas directamente, un asunto ante el cual debemos reconocer la imposibilidad de agotar perspectivas, pues cada mujer es una posición distinta sobre el ser madre, como una íntima y personal dimensión que no la define ni acota ni circunscribe.


Link para comprar el libro: https://www.libreriadelgam.cl/libro/pieza-amoblada_94611
Valor referencial: $11.000
74 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo